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Gastos deducibles en la Declaración de la Renta de los Autónomos

Como autónomo sabrás que existe una serie gastos deducibles del IRPF que debes tener en cuenta a la hora de realizar tu Declaración de la Renta. También hay otros conceptos que no se pueden deducir.

¿Cuáles son los gastos deducibles del IRPF de los autónomos?

Lo primero que debemos saber es que, para poder deducirlos, estos gastos deben estar vinculados a la actividad económica realizada, estar convenientemente justificados mediante las correspondientes facturas y estar registrados contablemente en el correspondiente libro de gastos e inversiones.

De esta forma, se consideran gastos fiscalmente deducibles los siguientes (casillas de 099 a 111):

  • Consumos de explotación: material de oficina, combustibles, envases, embalajes, etc.
  • Sueldos y salarios: correspondientes a los trabajadores.
  • Seguridad social a cargo de la empresa: cotizaciones derivadas de la contratación de trabajadores más las correspondientes al empresario autónomo.
  • Otros gastos de personal: formación, indemnizaciones por rescisión de contrato, planes de pensiones, seguros de accidentes del personal, etc.
  • Arrendamientos y cánones: alquileres, cánones, asistencia técnica, leasing.
  • Reparaciones y conservación: gastos de mantenimiento, repuestos y adaptación de bienes materiales.
  • Servicios de profesionales independientes: honorarios de economistas, abogados, auditores, notarios así como las comisiones de agentes comerciales o mediadores independientes.
  • Otros servicios exteriores: gastos en I + D, transportes, publicidad, servicios bancarios.
  • Tributos fiscalmente deducibles: IBI, IAE y otros tributos.
  • IVA soportado: será deducible como gasto la cuota soportada del IVA cuando no se hayan podido aplicar los mecanismos de deducción de dichas cuotas en el impuesto. Un ejemplo claro lo tenemos en las actividades de educación o sanitarias.
  • Gastos financieros: serán deducibles todos aquellos derivados de la financiación utilizada en inversiones o en la actividad de la empresa, como intereses de préstamos y créditos, gastos de descuento de efectos, recargos por aplazamiento de pago de deudas, intereses de demora de aplazamientos de los pagos a Hacienda.
  • Amortizaciones: se trata de la aplicación del gasto por el deterioro que deviene del uso de los activos inmovilizados afectos a la actividad de la empresa. Se calculará la dotación a la amortización en función de los límites recogidos en la Ley del Impuesto sobre Sociedades. Existe la posibilidad de aplicar la libertad de amortización, así como acogerse a planes especiales de amortización en función de la vida útil del bien. En este caso, se recomienda que se ponga en contacto con su asesor tributario para poder desarrollar su aplicación.
  • Otros gastos deducibles: serán deducibles aquellos gastos necesarios para la obtención de los ingresos. Un ejemplo claro lo tiene con una factura de comida. Será deducible cuando esa comida haya sido para la contratación de sus productos o servicios habiendo sido una atención hacia su cliente. En cambio, esa factura de comida no será deducible cuando se haya producido un día del fin de semana en familia. Es importante que antes de registrar una factura como gasto, considere si dicho gasto queda justificado. Un ejemplo lo tiene con la factura de su teléfono móvil. Si la factura incluye registros que reflejen llamadas a familiares u otras que evidencien que no han sido para la actividad de su empresa, la gestión de los tributos podrá considerar que dicho gasto no es deducible en su totalidad.

Por otro lado, podrá ser considerado deducible la cuota del seguro médico del autónomo para él, su cónyuge o hijos menores de 25 que convivan en el domicilio familiar, con un máximo de 500 euros por persona.

  • Una casuística puede producirse cuando su actividad la desarrolle dentro de su vivienda en la que reside. Es primordial haber incluido el domicilio de la actividad (su vivienda) en la declaración censal (036 ó 037). Puede suceder que, al no ser claramente justificable la afectación a la actividad de determinados gastos, como puede ser el teléfono, por estar siendo utilizado para el uso personal a la vez que reciba las llamadas de sus clientes, no sean considerados deducibles.
  • Vehículo: Sólo te desgravas el 100% si es una actividad dedicada al transporte. Si bien la deducción del gasto o la inversión en vehículos pueden ser deducidos al 50% en el IVA, en el IRPF, si se entiende que el vehículo puede tener un uso personal, como puede ser el derivado del uso de un turismo, la deducción es más compleja.
  • Transporte público y gastos de viaje: Siempre debe acreditarse el carácter profesional, para que sea desgravable.
  • Ropa: Sólo vestuario profesional, como uniformes u otras prendas. Se recomienda que esté incluido el anagrama del negocio.

Otros conceptos deducibles importantes:

  • Vivienda habitual, (casillas 547 y 548).
  • Empresas de reciente creación (casilla 549).
  • Cuenta Ahorro Empresa (casillas 562 y 563).
  • Alquiler (564 y 565).
  • Deducción por maternidad (casillas 606 y 607).
  • Rendimientos de Trabajo (casilla 584).

¿Qué gastos no tienen la consideración de fiscalmente deducibles?

No tendrán la consideración de gastos fiscalmente deducibles:

  1. Los que representen una retribución de los fondos propios.
  2. Los derivados de la contabilización del Impuesto sobre Sociedades. No tendrán la consideración de ingresos los procedentes de dicha contabilización.
  3. Las multas y sanciones penales y administrativas, los recargos del período ejecutivo y el recargo por declaración extemporánea sin requerimiento previo.
  4. Las pérdidas del juego.
  5. Los donativos y liberalidades.
  6. Los gastos de actuaciones contrarias al ordenamiento jurídico.

Asesoramiento Integral de Empresas

En el ámbito de la empresa, asesorarse bien en materia contable, fiscal y laboral antes de tomar decisiones puede suponer un ahorro económico importante. Estas decisiones se toman día a día durante todo el año, asegurando la mejor estrategia para proteger sus intereses.

La atención es personalizada, estudiando las necesidades de cada empresa (personas) ya que no requieren lo mismo unos u otros, por ello nuestro principal objetivo es formar parte de las empresas a las que asesoramos.

El asesoramiento que prestamos, tanto a los empresarios individuales como a las sociedades mercantiles, se divide en tres grandes áreas diferenciadas, que son las siguientes:

A) Asesoría Fiscal:

  • Tramitación y cálculo de impuestos trimestrales (Módulos, I.V.A., Retenciones,etc.)
  • Tramitación y cálculo del Impuesto de Sociedades e I.R.P.F.
  • Declaraciones censales (modificaciones, altas, bajas, etc.) e informativas
  • Asesoramiento continuo
  • Asistencia y representación en inspecciones fiscales

B) Asesoría Laboral:

  • Confección de nóminas
  • Confección de seguros sociales
  • Confección de contratos
  • Altas, bajas y modificaciones correspondientes a trabajadores
  • Asistencia y representación en inspecciones de trabajo

C) Asesoría Contable:

  • Depósito de cuentas en el Registro Mercantil
  • Legalización de libros contables
  • Confección de memoria para Pymes
  • Confección de contabilidad

Asesorías Contables: La Importancia de Asesorarte bien en tu Negocio

La contabilidad, es un sistema de clasificación de hechos económicos que suceden en una empresa o negocio. Y para que todo negocio funcione correctamente y se conforme de acuerdo a lo que dispone la ley de cada país, existen las asesorías contables.

Todas aquellas personas insertas en el mundo laboral, ya sea empleados, autónomos o dueños de grandes empresas, necesitan de un asesoramiento contable para controlar su cumplimiento, o el de los empleadores, en cuanto a obligaciones tributarias y operaciones legales se refiera.

Con esto se busca darle al empresario o emprendedor, el asesoramiento, planificación y control tributario adecuado, para que estos, puedan tomar las decisiones correctas en cuanto a sus negocios. La función que cumple la asesoría tributaria, es la de informar al propietario de un negocio, sobre las herramientas con las que cuenta para la realización de actividades financieras, como inversiones, compras y ventas.

El asesor contable, es el encargado de administrar una empresa, analizando la situación financiera de la misma, para aconsejarle al cliente sobre las decisiones que favorecerán sus operaciones.

Una empresa, correría grandes riesgos si tomase determinaciones sin contar con la colaboración de un asesor especializado, ya que no contaría con los recursos necesarios para tomar determinaciones acertadas. De esta manera controlar los movimientos financieros, llevando el registro de cada una de las actividades que realiza una empresa.

Cuando los propietarios de una empresa poseen una economía desorganizada y no llevan el control exacto de sus movimientos económicos, tendrán mayores riesgos de fracasar, pero además, les será dificultoso acceder a planes de financiación y de realizar inversiones acertadas que la lleven al éxito corporativo.

Además, el incumplimiento de las normas legales, impuestas por cada país, podrá derivar en el cierre y/o clausura de la misma u otras sanciones que recaerán directamente sobre los propietarios. Para ello, existen los servicios de asesoría y registros contables, generalmente llevada a cabo por un contador, capaz de organizar la economía de una empresa y encaminarla hacia el éxito.

Los costos de estos servicios, difieren de acuerdo a cada empresa y al tipo de asesoramiento brindado. Esto hace accesible, conseguir una asesoría financiera, a empresas que recién se inician en el mercado comercial, ya que no se necesitará de la revisión de la misma, cuando recién se inician las actividades, pero si, de la toma de decisiones certeras que le otorguen la posibilidad de crecer y convertirse en una ” MEJOR EMPRESA”.

Hacienda se pone seria: Investigará sociedades instrumentales usadas sólo para facturar

 

Publicado el por Estefania Blasco

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sociedades instrumentalesUna vez más los autónomos vuelven a estar en el punto de mira de Hacienda, aunque en este caso, los principales afectados serán aquellos profesionales, artistas y deportistas que hacen uso de sociedades instrumentales, es decir, sociedades creadas con el único fin de canalizar y deducir ingresos personales y, de esta forma, pagar menos impuestos.

Aunque se trata de una práctica habitual en nuestro país, parece que el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas sólo ha decidido ponerse serio en este asunto después de conocerse algunos casos de personas públicas que han utilizado esta operativa. De esta manera, el nuevo plan de control tributario que aprueba la Agencia Tributaria a comienzos de cada año recogerá como objetivo en 2015 la persecución del uso abusivo de las sociedades instrumentales.

Sin embargo, la lucha contra este tipo de fraude no es nueva. Según el presidente de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), Pérez Boga, “la crisis y la necesidad de aumentar los ingresos para hacer frente a los compromisos de gasto público llevaron a Hacienda a hacer cada vez más hincapié en esta fórmula”

Recordemos que el Plan de 2014 colocó las actividades profesionales como objeto de “especial seguimiento”, con un incremento de actuaciones planificadas del 14,7% y en 2013 también se produjo un incremento de inspecciones a profesionales.

¿Cómo detectará Hacienda las sociedades instrumentales?

La medida, que no se ha contemplado en la Reforma Fiscal mediante una normativa clara (he aquí uno de los fallos) se llevará a cabo mediante una intensificación de las inspecciones de la AEAT, que comprobará si la existencia o utilización de la sociedad instrumental para facturar los servicios profesionales está o no justificada.

Recordemos que, pese a que los “los contribuyentes tienen derecho a utilizar las fórmulas fiscales que les resulten más beneficiosas, pero siempre dentro de los márgenes legalmente previstos”, existe una importante ventaja fiscal  entre tributar como persona física o persona jurídica.

Si los ingresos obtenidos tributan como empresa a través del Impuesto de Sociedades, el tipo aplicable se situaría entre el 25% y el 28%, en función de si se trata de una una pyme o una gran empresa. Por su parte, la tributación por retribuciones del trabajo y mediante el IRPF puede llegar a un tipo que supere el 50% dependiendo de la comunidad autónoma.

Para la AEAT, hay miles de personas que utilizan las sociedades de forma fraudulenta cada año y otras muchas que lo hacen de forma legal. La diferencia radica en la procedencia de los ingresos, ya que lo ideal para canalizar los ingresos mediante una sociedad es que tuvieran varias fuentes de procedencia, y no sólo una persona física.

Por ello, en caso de considerar que las sociedades son utilizadas de manera meramente instrumental, Hacienda negará la existencia o la validez de su utilización para la prestación de los servicios profesionales y obligará a la regularización la situación tributaria de los afectados así como la tributación que debería haber sido efectiva.

Una medida, en nuestra opinión, ciertamente positiva para aquellos autónomos y profesionales que, a duras penas, cumplen religiosamente con sus obligaciones fiscales y que los coloca en clara desventaja competitiva.

Sin embargo, la polémica está servida, ya que la constitución de sociedades para el desempeño de prácticas profesionales no se reduce sólo a futbolistas o cantantes, sino que algunos profesionales como asesores, consultores o abogados funcionan legal y correctamente con sus sociedades profesionales y, de hecho, son muchos los asesores que acusan a Hacienda de medir con un “doble rasero” y de las diferencias existentes en las inspecciones de unas CC.AA. a otras.

Que hacer para cambiar de compañia de seguros.

. Todos nos hemos visto en la tesitura de tener que cambiar de compañia de seguros. Los motivos pueden ser de diversa índole: precio, coberturas, descontento o recomendación, o incluso “imposición” a la hora de adquirir algún producto, como sucede al suscribir una hipoteca.

Pero para poder realizar el cambio de compañia de seguros con todas las garantías y sin sorpresas posteriores, hay que tener en cuenta cambiar de compañia de segurosalgunos aspectos.

El plazo que establece la Ley de Contrato de Seguro (artículo 22) para notificar a la compañía el cambio es de 2 meses. La notificación tiene que hacerla por escrito el tomador del seguro.

Si de hace con esa antelación, no hay problema.

Si se hace la notificación del cambio de compañía con menos de 2 meses, pueden pasar varias cosas, dependiendo de la compañía, del importe de la póliza, de la calidad del cliente…

– La compañía afectada por el cambio puede reclamar judicialmente ese cambio para tratar de revertirlo, por no haberse comunicado dentro del plazo de 2 meses establecido por la Ley. Eso implica muchos trámites posteriores de devoluciones de recibos, papeleos, etc… y además puede llegar a suponer la duplicidad de la póliza para un mismo producto (coche, hogar, moto…) con las complicaciones que puede acarrear este asunto en caso de siniestro.

– Hay compañías que avisan al cliente mediante carta de que ha realizado el cambio fuera de plazo. Esto tiene como objeto, no solo la notificación más o menos automática, sino “presionar” al cliente para que mantenga la póliza con ellos y no perderlo.

En ambos casos, al igual que sucede con los operadores de telefonía (a cuyas prácticas ya estamos más acostumbrados), la aseguradora o la correduría de seguros implicadas pueden ponerse en contacto con el cliente para investigar los motivos del cambio y eventualmente realizar una contraoferta que convenza al cliente para permanecer con ellos.

– También puede suceder que la aseguradora afectada simplemente deje correr el tema porque el esfuerzo de reclamación no merezca la pena: por el importe de la póliza o la “importancia” del cliente. En este caso

En todo caso, lo mejor es comunicarle a la compañía el cambio con los 2 meses de antelación que establece la Ley para evitar problemas.

También es práctica habitual en las compañías, aunque quizá no en todas, notificar al usuario con esos 2 meses el próximo vencimiento y consiguiente renovación de la póliza en vigor. De esta forma estaremos informados de los plazos y podremos tomar la decisión que más nos convenga.

¿Los autónomos societarios pueden ponerse nómina? Novedades 2015

Los autónomos societarios pueden ponerse nómina? Esta es precisamente una de las preguntas que de forma más habitual encontramos para emprendedores y autónomos y que explicamos ampliamente en este artículo sobre la nómina del administrador de una Sociedad, aunque, recordemos, es necesario distinguir entre los administradores de la sociedad (que no tienen por qué ser necesariamente socios) y los socios trabajadores de la misma.

Además, tras las medidas anunciadas en la Reforma Fiscal y la nueva Ley del IRPF, que entró en vigor este 2015, parece que este año las reglas del juego han cambiado. Así, desde el pasado 1 de enero, la retribución recibida en concepto de prestación de servicios profesionales por autónomos que participen en una sociedad será considerada como rendimiento de actividades económicas.

¿Qué quiere decir esto? Básicamente, que los autónomos societarios que desempeñen una actividad profesional remunerada para su sociedad, es decir, los autónomos que son socios trabajadores, deberán cobrar por factura y no por nómina, siempre y cuando su cotización se efectúe en el régimen de autónomos o en una mutualidad que actúe como alternativa al RETA. Además, la presentación de esta factura conlleva la preceptiva repercusión del IVA (normalmente al tipo general del 21%)

LOS AUTONOMOS SOCIETARIOS NO PODRÁN COBRAR POR NÓMINA Y DEBERÁN EMITIR FACTURA

Recordemos que, hasta hace poco, era habitual y estaba enormemente extendido en las PYMES que los socios fuesen a su vez trabajadores de sus sociedades percibiendo, como un trabajador más, su correspondiente salario a través de una nómina.

Pero hace unos años, Hacienda comenzó a plantearse si los servicios prestados por un socio con cierto control en la sociedad a su propia sociedad originaban retribuciones del trabajo o de actividades económicas, ya que cuestionaba el rigor fiscal de que un socio “dominante” pudiera contratarse laboralmente a sí mismo.

Para atajar el problema, la Agencia Tributaria estableció ciertos parámetros de dependencia (asistencia al centro de trabajo, sometimiento a horarios) y ajenidad (decisiones sobre la clientela o la fijación de precios, etc) para establecer si la relación entre el socio y la sociedad era laboral o se trataban de operaciones sujetas a IVA. No obstante, esto creaba una situación de gran inseguridad jurídica.

Sin embargo, la nueva normativa establece unos criterios mucho más rígidos a la hora de determinar si los rendimientos obtenidos proceden del trabajo (los rendimientos de los trabajadores asalariados) o de actividades económicas (rendimientos obtenidos por autónomos, empresarios y profesionales independientes).

¿Cuándo se considerará que los rendimientos proceden de actividades económicas?

Para que los socios trabajadores se vean en la obligación de emitir factura por los servicios prestados en vez de percibir un salario, deben concurrir las siguientes circunstancias:

  1. Que los rendimientos provengan de una entidad de la que sea socio con independencia de si es administrador o no.
  2. Que deriven de la realización de actividades profesionales
  3. Que el perceptor esté incluido en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos (RETA), o en una mutualidad de previsión social que actúe como alternativa al citado régimen especial.

¿Qué consecuencias se derivan para los socios trabajadores?

A partir de ahora, los socios autónomos trabajadores deberán comenzar a cumplir con todos los requisitos que conlleva ser empresario individual.

  • En primer lugar, a nivel de renta ya no tributará como rendimientos del trabajo sino como actividades económicas, aunque esto le permitirá deducir más gastos.
  • En segundo lugar, se incrementará la carga burocrática y administrativa, teniendo que realizar facturas, llevar libros, hacer declaraciones trimestrales y anuales de IVA e IRPF, darse de alta en el censo de empresarios, etc.

En resumidas cuentas, la nueva normativa del LIRF dotará de una mayor seguridad jurídica a aquellos socios trabajadores de pequeñas empresas que no tenían claro si debían percibir o no una nómina o facturar como autónomos, además de permitirles desgravar algunos gastos.

Sin embargo, la carga burocrática a soportar será mucho mayor. Finalmente, a efectos de IVA, el IVA repercutido por el socio trabajador se lo deducirá la sociedad, por lo que para Hacienda será neutro.

Ventajas y coberturas de ser Allianz!!!

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¿Dudas con el nuevo Sistema de Liquidación Directa a la Seguridad Social?

El nuevo Sistema de Liquidación Directa a la Seguridad Social, antes conocido como Proyecto Cret@, y del cual ya advertimos su obligatoria implantación el pasado año, ya está aquí y, de hecho, entró en vigor el 1 de Enero de 2015. Pero no te lleves las manos a la cabeza aún, ya que su implementación es gradual y, en caso de estar obligado a sumarte al nuevo sistema, la TGSS (Tesorería General de la Seguridad Social) se pondrá en contacto contigo previamente.

De hecho, puede que muchos de vosotros ni siquiera hayáis oído hablar de este nuevo sistema para efectuar el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social, pero si tienes empleados o piensas contratar, te recomiendo que tomes buena nota de los cambios que se avecinan, que no son pocos. No hay nada como estar prevenido :)

 

¿Qué cambia? ¿Cómo presentaré ahora las cotizaciones?

Para comprender los cambios, veamos primero cómo se efectúan hasta ahora la presentación de las cotizaciones sociales de forma telemática, de decir, online. Hasta este momento, convivían 3 sistemas: El sistema RED, el sistema RED Directo (sólo para pymes de menos de 15 trabajadores) y el Sistema de Liquidación Simplificada para las cuotas de autónomos.

Bien, pues desde el pasado 1 de Enero de 2015 todos aquellos que hacían uso del Sistema RED Directo se verán obligados a pasar al nuevos Sistema de Cotización Directa, que lo sustituye. Recordemos que el Proyecto Cret@ es una iniciativa que la Seguridad Social lleva desarrollando durante años y cuyo objetivo es facilitar el pago de las cotizaciones sociales a aquellos que están obligados a hacerlo, básicamente empresas y empresarios.

Con el nuevo Sistema de Cotización Directa, las empresas lo tendrán mucho más fácil para calcular y liquidar las cotizaciones de sus empleados de forma online, ya que la Seguridad Social facilitará a las empresas, de manera telemática, un borrador que podrá ser confirmado y autoliquidado por las mismas de manera similar a como funcionan los borradores del IRPF.

 

¡Ojo! Atento a los plazos y a los trámites del Sistema de Cotización Directa

Como hemos mencionado antes, la implementación del proyecto Cret@ se llevará a cabo de forma progresiva y las empresas dispondrán de un plazo de seis meses para readaptar sus softwares de gestión y bases de datos de forma que éstos sean compatibles con los de la Seguridad Social.

De hecho, será la propia TGSS la que se ponga en contacto con las empresas que deben ingresar en la fase de “Pruebas” del proyecto antes de comenzar a hacer los envíos de datos de forma definitiva. Esta comunicación se llevará a cabo mediante la Sede Electrónica de los autorizados a presentar las cotizaciones sociales.

Si quieres conocer todos los trámites, plazos y recomendaciones útiles del nuevos sistema de Liquidación Directa, puedes ampliar información en éste artículo en el que analizamos el funcionamiento de ésta nueva forma de comunicar las cotizaciones sociales de los trabajadores.

 

Aquí un poco mas de información sobre este nuevo Sistema de Liquidación de la Seguridad social…………

Sistema Cret@: Sistema de Liquidación Directa para empresas.

 

 

El Sistema de Cotización Directa, conocido como Proyecto Cret@, de cotizaciones a la Seguridad Social, se aplica de forma obligatoria desde 2015 a todas aquellas empresas y empresarios obligados a presentar de forma telemática las cotizaciones sociales de empleados. El nuevos sistema simplifica el anterior (Red Directo) y permiten que las empresas sólo tengan que confirmar el borrador de cotizaciones, en vez de calcularlas ellas mismas.

 

El Sistema de Liquidación Directa de Cotizaciones, también conocido como Proyecto Cret@, es un procedimiento que cambia la relación de las empresas con la Seguridad Social y que entró en vigor el pasado 1 de Enero de 2015. Aunque su adopción es paulatina, obliga a empresas y empresarios a introducir importantes cambios a la hora de gestionar todos aquellos trámites relativos a la contratación y pago de cotizaciones sociales de sus empleados. Por ello, a lo largo de éste artículo veremos:

  • ¿Qué es el sistema de liquidación directa?
  • ¿Quiénes están obligados a aplicar el Proyecto Creta?
  • ¿Cuál es el plazo de aplicación del sistema de Liquidación directa a la Seguridad Social?
  • ¿Cómo he de implantar el Proyecto Cret@ en mi empresa?

¿Qué es el sistema de liquidación directa?

Durante los últimos años, la Seguridad Social ha trabajado en un nuevo sistema de liquidación directa de cotizaciones (Proyecto Cret@) a la Seguridad Social, en el que las empresas participan en el proceso de recaudación, pasando de un modelo de autoliquidación a un modelo de facturación, es decir, es la propia Seguridad Social quien factura a los empresarios las cotizaciones sociales en lugar de ser la empresa quien comunica su liquidación, como hasta ahora.

De esta forma, el sistema Cret@ sustituye al Sistema Red Directo mediante el cual, desde el año 2011, las empresas con menos de 15 trabajadores realizaban el abono de las cotizaciones sociales de sus asalariados de forma online de manera obligatoria.

El cambio radica en que, hasta ahora, la empresa transmitía la liquidación de sus cotizaciones a través del sistema RED y las pagaba. La Seguridad Social sólo podía reclamar a posteriori si detectaba algún error o irregularidad.

A partir de ahora, la TGSS realizará un cálculo individualizado de la cotización correspondiente a cada trabajador, elaborado en función de la información que ya obra en su poder y de la que le facilite los empresarios a quienes remitirá este cálculo para su liquidación.

El sistema de cotización directa simplifica, de esta forma,  la labor de las empresas, ya que con el sistema RED Directo las empresas debían comunicar por cada una de sus cuentas de cotización todos los periodos de cotización de sus trabajadores dentro del mes (DAT), informando de las bases, deducciones y compensaciones. Finalmente, han de calcular la cotización total de la cuenta de cotización (Totales TC2) y el importe a pagar (Total TC1).

Con el sistema Cret@, sin embargo, las empresas no deberán calcular el total de la cotización de sus trabajadores ni el resultado de la liquidación, ya que este cálculo les será facilitado en el borrador online, que sólo habrán de revisar y confirmar.

¿Quiénes están obligados a aplicar el Proyecto Cret@?

En principio, deben implantar el Sistema de Liquidación Directa todos los obligados por ley a pagar las cotizaciones sociales, tanto propias como las de sus trabajadores, es decir, empresas y empresarios.

Si, como empresa, cuentas con una asesoría para gestionar sus nóminas, es muy probable que ésta use el Sistema RED (diferente del Red Directo, destinado sólo a PYMES con menos de 15 trabajadores), por lo que no es obligatoria su entrada en el Sistema de Liquidación Directa el día 1 de enero.

Además, el objetivo de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) es extenderlo progresivamente al RETA, Régimen de Artistas, al Sistema Especial Agrario, al Régimen Especial del Mar y Empaquetado de Tomates, aunque de momento pervivirá el sistema de Liquidación Simplificada que las cuotas.

¿Cuál es el plazo de aplicación del sistema de Liquidación directa a la Seguridad Social?

La implantación del sistema Creta se produce a lo largo de 2015 de forma progresiva. De esta forma, y en función de las posibilidades técnicas, la TGSS selecciona paulatinamente empresas para que se vayan incorporando al nuevo sistema de liquidación de cuotas, dando un período transitorio de 3 meses para que éstos se adapten.

  1. Los primeros en hacerlo son los autorizados que participaron en la fase Piloto (desarrollada en 2014) y que pasan ahora a la fase de “Prácticas”. El resto de autorizados deben esperar a recibir una notificación electrónica para entrar en el programa.
  2. Una vez recibida la notificación electrónica de la Seguridad Social, el autorizado deberá adherirse al sistema de liquidación directa a partir del primer día del mes siguiente en que recibió la notificación, disponiendo de un período voluntario de tres meses para realizar envíos de pruebas y durante el cual deberá adaptar sus datos a la base de datos de la Seguridad Social.
  3. Una vez acabado el periodo de prueba, la empresa debe comenzar a realizar envíos reales a través del nuevo Sistema de Liquidación Directa de forma obligatoria.

No obstante, aquellas empresas que lo soliciten pueden aplicar el nuevo sistema de forma real desde el primer momento, aunque no es una opción recomendable, dado que en ese caso no podrán volver a utilizar el sistema de autoliquidación de cuotas para su cálculo e ingreso.

¿Cómo enviar las cotizaciones con el sistema de liquidación directa en mi empresa? 

  1. Debes solicitar a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), entre los días primero y penúltimo natural del plazo reglamentario de ingreso, el cálculo de la liquidación de sus trabajadores.
  2. La TGSS facturará de oficio los días 24 y 28 del plazo reglamentario de ingreso y diariamente a partir de este día y hasta el penúltimo día natural de dicho plazo. No obstante, la TGSS podrá facturar en cualquier momento anterior si así lo solicitas.
  3. La TGSS emite la factura en función de la información que conste en sus bases de datos, de la que obre en poder de otros organismos y de aquélla que deba aportar el empresario. Recuerda que sólo deberás comunicar la información no disponible en las bases de datos: bases de cotización, horas extras, etc.
  4. El ingreso de la factura se producirá de manera no presencial, a través de cargo en cuenta o pago electrónico. Además, desaparecen los boletines de cotización.
  5. Para evitar problemas a la hora de hacer la liquidación, recuerda:
  • Comprobar la información de los trabajadores para que sea coherente con la información de que dispone la TGSS.
  • Solicitar los primeros días del mes la factura con el objetivo de disponer de más tiempo para subsanar las posibles discrepancias que pudieran darse.
  • Comunicar, en plazo, los datos nuevos o las variaciones de los que constan en la TGSS.

Como elegir el mejor seguro de coche!!!

Una de las muchas partidas de gasto en la que la mayoría de familias pueden ahorrar mucho dinero es en el seguro de coche. En muchas ocasiones por dejadez o desinformación, no nos preocupamos lo suficiente de los seguros de nuestros vehículos y eso es un claro error para el bolsillo. Los seguros pueden ser una de las claves en la lucha contra la crisis, puesto que no es muy difícil en muchos casos recortar en la prima sin ni siquiera rebajar nuestras coberturas. En esta guía independiente te ayudamos a conseguir el mejor seguro de coche, el que más se adapte a ti, y a la vez el seguro más barato posible.   El mundo de los seguros es un juego de riesgos. Cuanto más riesgo estés dispuesto a asumir, menos coberturas necesitas y, por tanto, más barato te resultará el seguro. En el otro extremo, las aseguradoras calculan sus precios en función del riesgo de perder dinero que creen que pueden tener contigo. La virtud en este caso está en el punto medio. Elegir bien las coberturas que realmente necesitamos es una de las claves para ahorrar, pero no es la única.

Índice. Directo a lo que te interesa:

  1. ¿Qué coberturas necesito realmente?
  2. Las bonificaciones por buen conductor, vitales para ahorrar
  3. ¿Cuándo debo pasar el seguro de un Todo Riesgo a Terceros?
  4. La ayuda del comparador de seguros
  5. Aseguradoras tradicionales vs directas
  6. ¡La conducción responsable ahorra mucho dinero!
  7. Engañar al seguro para conseguirlo barato
  8. Trucos para ahorrar en el seguro del coche
  9. Ofertas y promociones
  10. Cuidado con fraccionar el pago

 

¿Qué coberturas necesito realmente?

Lo primero que debes tener en cuenta es que el mejor seguro no es el más barato, sino el que mejor se adapte a ti y a tus circunstancias, el que mejor cubra tus necesidades con la mejor relación calidad-precio. Lo mejor es probar el comparador de seguros de coche. Es gratuito y al final del proceso encontrarás todo tipo de seguros de coche con diferentes niveles de precio y cobertura que se adaptar perfectamente a tu perfil de conductor, vehículo y circuntancias personales. Para acertar en la elección de tu seguro, la clave es saber qué coberturas resultan realmente imprescindibles y por cuáles no estás dispuesto a pagar un precio mayor. Para ayudarte, hemos realizado un análisis de cada una de las coberturas más comunes de los seguros de coche. El código de colores te indicará qué coberturas son obligatorias o muy recomendables para casi todos los casos (en verde), cuáles pueden ser aconsejables para la mayoría de los usuarios (marcadas en naranja) y finalmente qué coberturas, si bien importantes, no resultan necesarias en muchos casos (en rojo):

Responsabilidad Civil Obligatoria (RCO):  Gracias a esta cobertura obligatoria, que va incluida “de serie” en todos los seguros, la aseguradora se hace cargo de daños a terceros, tanto materiales, como daños a animales o personas, pero dentro de unos límites: por cada accidente este seguro nos cubre por daños corporales hasta 70 millones de euros y por daños a los bienes, hasta 15 millones de euros. No cubre obviamente los daños propios ni tampoco los daños a bienes del propietario, tomador o conductor del seguro ni de sus familiares de hasta tercer grado de consanguinidad. Este cobertura es la que nos permite circular sin miedo a enfrentarnos a graves problemas económicos si tenemos un accidente con un vehículo de gran coste. Eso sí, cuando circules en caravana junto a familiares, asegúrate de alejarte un poco porque la RCO cubriría los daños personales, pero en caso de colisión no cubriría los daños a sus bienes, al tratarse de familiares directos. La mayoría de los seguros de coche incluyen también una cobertura voluntaria adicional incluida que suele ser de 50 millones de euros. Esta cobertura es obligatoria y por lo tanto no ofrece muchas posibilidades de ahorro, más allá de las diferencias de precio existentes entre las compañías de seguros, a pesar de ofrecer exactamente el mismo nivel de cobertura.
Seguro del conductor: Esta cobertura tiene por objeto proteger única y exclusivamente al conductor culpable del siniestro, que por cualquier motivo ha sido el causante del siniestro y necesita de esta asistencia puesto que la RCO no le cubre (aunque sí cubriría al resto de implicados en el accidente). El factor principal para valorar un seguro de conductor es conocer la cuantía de la indemnización. Esta depende del seguro contratado y por lo general oscila entre los 3.000 y los 30.000 euros, aunque en algunas pólizas puede llegar a los 100.000 euros. El usuario puede elevar la indemnización de esta cobertura, pero tendrá que pagar una cantidad extra por ello. El máximo de indemnización lo suele marcar lo estipulado en caso de fallecimiento y a partir de esa cifra, la cobertura disminuye en función de la gravedad de las lesiones del conductor. Cada aseguradora y cada seguro estipula sus propias condiciones, no existe un seguro del conductor estándar, así que es imprescindible revisar las cláusulas del contrato del seguro para determinar con toda exactitud hasta dónde estamos cubiertos en caso de muerte, lesiones físicas concretas o asistencia sanitaria. Esta cobertura es similar a la de un seguro de vida combinado con un seguro médico, pero sólo para el caso de accidente. Lo habitual es que venga ya incluida en el seguro del coche. No es algo en lo que resulte aconsejable ahorrar (en la mayoría de compañías, se trata de una cobertura obligatoria), salvo que ya tengamos un seguro de accidentes contratado previamente.En cualquier momento un simple descuido puede acabar provocando un accidente y en ese caso es importante estar bien cubierto.
Defensa jurídica: En los accidentes a veces no está muy claro quién tiene la culpa, o simplemente el culpable no quiere admitir su culpa y para reclamar las indemnizaciones y beneficios a los que se puede tener derecho no queda otra opción que acudir a un juzgado. Acudir a la justicia, ya sea para reclamar o defenderse, supone tiempo, dinero y unos conocimientos específicos que la mayoría de conductores no tienen. La cobertura de defensa jurídica nos facilita la vida en este sentido y nos blinda ante los gastos relacionados con un juicio que se hayan producido como consecuencia de un accidente de circulación, que pueden ser muchos: costas, procurador, abogado… En la práctica, muchas aseguradoras cuentan con convenios entre sí por los que se suelen hacer cargo de los daños de sus asegurados en vez de enfrentarse y acudir a costosos juicios. Por eso, la cobertura de defensa jurídica es especialmente importante cuando no existe convenio entre las aseguradoras implicadas. Sirve para presionar al contrario para que haga frente a sus responsabilidades. Tener un buen servicio jurídico que respalde suele actuar como elemento disuasorio frente a la otra parte. Esta cobertura nos parece imprescindible. Así lo consideran también la mayoría de las aseguradoras, que incluyen la defensa jurídica “de serie” en la mayoría de los seguros de coche. Esta cobertura suele tener un tope que varía en cada caso. Hay que revisar las cláusulas del contrato para saber hasta dónde nos cubre, pero suele oscilar entre los 1.500 y 3.000 euros.
Lunas: El seguro de lunas tiene el objetivo de cubrir la rotura de las lunetas delantera, trasera y laterales del vehículo así como la mano de obra necesaria para retirar la luna rota y sustituirla por una nueva. Este seguro no incluye materiales plásticos, retrovisores, las gomas de las ventanillas, ni el desgaste propio del paso del tiempo en los cristales. Muchas pólizas incluyen asimismo el techo solar en esta cobertura, por lo que si este punto te resulta relevante es importante que te cerciores de que la póliza que vas a contratar lo incluya. Esta cobertura tiene la gran ventaja de que al contratarla nuestra póliza entra automáticamente en el Consorcio de Compensación de Seguros, que nos cubriría contra un gran número de fuerzas de la naturaleza, como inundaciones, así como hechos ocasionados violentamente, como terrorismo o tumulto popular, entre otros. Las coberturas de incendio y robo también hacen nuestra póliza “consorciable”, pero la de lunas es la forma más barata de hacerlo.
Asistencia en viaje: Esta cobertura especial intenta cubrir cualquier problema que deje inmovilizado el vehículo en carretera, ya sea por avería o accidente, e independientemente de quién sea el culpable del suceso y actúa cuando el vehículo se encuentre inmovilizado. A partir de aquí no existe un seguro de asistencia en carretera estándar y hay que mirar bien lo que se está contratando, puesto que existen pólizas que cubren solo desde un determinado número de kilómetros desde nuestro domicilio, solo en carreteras asfaltadas o solo a coches de determinada antigüedad, por ejemplo. Es muy importante también cercionarse de que la asistencia en carretera nos cubra las pequeñas reparaciones y necesidades más frecuentes en el punto donde se encuentre el coche y sin necesidad de trasladarlo al taller. Lo mismo ocurre en la asistencia a las personas. Las condiciones pueden variar mucho de un seguro a otro. Hay que estar muy atento a lo que se contrata… Cada uno debe valorar el tipo de asistencia que necesita en función de la antigüedad del coche, lo ducho que sea en las pequeñas reparaciones como cambios de ruedas o de batería, la cantidad de viajes largos que haga, etc. Aunque no es una cobertura imprescindible, sí es muy recomendable puesto que nos puede sacar de grandes apuros en situaciones muy delicadas. Muchos conductores ya tienen contratada la asistencia en carretera con entidades como el RACE o similares y no es necesario contratarla nuevamente en el seguro del coche. En cualquier caso hay que saber muy bien lo que se ha contratado, para evitar problemas en caso de precisar la asistencia
Robo: Esta cobertura nos indemnizará si nuestro vehículo resulta robado en su totalidad o en parte y dependiendo de la póliza responderá también ante los desperfectos que el ladrón pueda causar en el vehículo. Lo primero que hay que tener en cuenta es que muchos seguros solo cubren robo, es decir, cuando se emplea la fuerza para sustraer algo, pero no hurto, que es cuando por ejemplo nos roban el coche aprovechando una ventanilla bajada o la puerta dejada abierta por descuido. Otra variable a tener en cuenta es si el seguro nos cubre el valor de nuevo de lo robado (valor de lo que cuesta nuevo con impuestos incluidos) o el valor venal (valor del coche en caso de venderlo en ese momento a precio de mercado) y por cuánto tiempo. Normalmente muchos seguros al principio cubren por valor de nuevo, pero pasado poco tiempo comienzan a cubrir valor venal y puede que deje de merecer la pena seguir asegurado con el paso del tiempo. Normalmente los seguros cubren las piezas y accesorios que vienen de serie, por lo que el “tuning” normalmente se cubre pagando un extra en el seguro del coche. Tampoco se suelen cubrir los accesorios no declarados. El seguro del coche contra robo es una de las coberturas en las que podemos empezar a ahorrar siempre que nuestro coche no sea muy atractivo para los cacos o duerma en un lugar inseguro. Si el vehículo se aparca en garaje o tiene ya una cierta antigüedad, nos podemos plantear el ahorro de esta cobertura.
Incendio: Esta cobertura nos asegura contra daños producidos por un incendio siempre que no se conozca el culpable del mismo. En líneas generales este seguro sigue los mismos parámetros que el seguro de robo. Entre otras similitudes, al igual que éste, suele cubrir sólo lo que venga de serie en el coche, el resto de elementos hay que asegurarlos a parte. El riesgo de que el vehículo acabe ardiendo es relativamente bajo, así que aunque asegurarlo no sea especialmente caro, a menos que se viva en una zona insegura o de alto riesgo meteorológico, no es necesario contratar esta cobertura.
Retirada del permiso de conducir: Si por alguna razón le es retirado el carnet de conducir al asegurado, esta cobertura se encarga de indemnizarle para que pueda disponer de transportes alternativos para atender sus quehaceres diarios. Al contratar esta cobertura nos aseguramos que de recibiremos un dinero para desplazarnos, pero la cuantía y duración de esa indemnización varía de seguro a seguro. El problema de esta cobertura es que muchos seguros excluyen específicamente los casos más habituales de retirada del carnet en las condiciones particulares y esto afecta decisivamente al atractivo de esta cobertura. En general el seguro contra la retirada del carnet es aconsejable para profesionales de la carretera y siempre y cuando la indemnización sea lo suficientemente generosa. La mayoría de conductores no van a pasar por el trago de tener que entregar su carnet de conducir, así que es una cobertura de la que se puede prescindir en la mayoría de los casos.
Vehículo de sustitución: Esta cobertura tiene como objeto proveer de un vehículo para que el asegurado pueda moverse mientras el suyo está en el taller debido a un accidente. El atractivo de esta cobertura depende muchos factores que varían de seguro a seguro, como las situaciones concretas en las que se puede pedir el coche de sustitución. Es fundamental leer bien las cláusulas del contrato del seguro para evitar sorpresas. Lo más normal es que esta cobertura indemnice con un coche de alquiler o una cantidad diaria durante un período determinado de tiempo. Conocer este límite temporal es clave para valorar esta cobertura, así como el momento en el que tenemos derecho a ese coche de sustitución, puesto que algunas compañías no lo proporcionan en el momento de producirse el accidente, o por ejemplo sólo lo facilitan si el coche asegurado va a estar inmovilizado en el taller durante más de X días. Al margen de los detalles comentados, que afectan decisivamente al atractivo de esta cobertura, lo cierto es que la mayoría de gente podrá ir en transporte público o tendrá acceso al coche de un familiar o amigo en caso de tener que dejar el coche en el taller. No parece una cobertura indispensable para la mayor parte de la población.
Todo riesgo: El seguro a Todo Riesgo está destinado a indemnizar al asegurado por los daños que se sufran en el propio vehículo cuando no existe un tercero culpable. Es vital para valorar esta cobertura conocer qué pasará en caso de siniestro total. Un buen seguro suele ofrecer uno o dos años de indemnización a valor de nuevo. Lo normal es que pasado este plazo de tiempo, se indemnice a valor venal o valor venal mejorado, lo que significa que en caso de siniestro total, recibiríamos el valor del mercado del coche en ese momento o un valor ligeramente superior, pero no el valor que cuesta el coche nuevo. En principio todo el equipamiento que lleve el coche de serie se suelen indemnizar con valor de nuevo exceptuando los casos específicos contemplados en las condiciones particulares del seguro. En general, los seguros a todo riesgo no cubren los accesorios que no vengan de serie en el coche a menos que se hayan declarado específicamente en la póliza, en cuyo caso en ocasiones tienen un sobrecoste. Esta cobertura es muy cara en términos generales. Es muy recomendable sobre todo para vehículos nuevos de hasta 3 años de antigüedad y para personas propensas a los accidentes o pequeños golpes de aparcamiento por ejemplo. Se trata de una buena cobertura para dormir tranquilo, pero realmente su atractivo a partir del quinto año de antigüedad del coche es discutible, ya que a estas alturas, la posible indemnización en caso de siniestro es ya bastante reducida y puede no salir a cuenta en relación al elevado coste. En cualquier caso una opción muy extendida es optar por la franquicia, muy útil para abaratar el seguro, aunque a costa de que el propio asegurado se tenga que hacer cargo de cualquier reparación cuya cuantía no supere un determinado límite y en caso de reparaciones mayores, tenga que abonar en todo caso el importe de la franquicia.

Recuerda: contratar más coberturas de las que realmente son necesarias eleva la prima, sale caro y puede afectar muy negativamente las finanzas personales (es caer en el sobreseguro); dejar de contratar algunas que nos convienen, puede salir muy caro pues nos deja desprotegidos ante imprevistos que pueden llegar a ser muy costosos (supone caer en el infraseguro).

Si exceptuamos las circunstancias especiales comentadas en cada caso, lo cierto es que en muchos casos un seguro a terceros es lo más adecuado

 

Las bonificaciones por buen conductor, vitales para ahorrar

Una de las formas más efectivas de ahorrar en el seguro del coche son las bonificaciones, los descuentos por baja siniestralidad que la gran mayoría de las aseguradoras ofrecen a los buenos conductores. Desgraciadamente, estos descuentos, que varían de una aseguradora a otra, no resultan todo lo transparentes que deberían. De hecho, una encuesta realizada a los usuarios de acierto.com revela que el 85,2% de sus usuarios no tienen la más mínima idea que cómo funciona el sistema de bonificaciones de su seguro de coche. El sistema de bonificaciones y penalizaciones (bonus-malus) de la mayoría de las aseguradoras está pensado para premiar o castigar a los conductores en función de su historial de siniestros. Un buen conductor, el que no da partes al seguro, es un cliente rentable y por tanto muy interesante para la aseguradora. Para que este cliente permanezca el máximo tiempo posible en la compañía se le va recompensando con un nivel de descuento cada vez mayor en la prima de su seguro siempre y cuando continúe sin generar gastos a la aseguradora. Por el contrario, con este sistema, los conductores más conflictivos son castigados y recibirán un recargo en la prima de su seguro si dan un número determinado de partes al año. En los casos más extremos, la aseguradora puede decidir no renovar el seguro o imponer al asegurado unos precios muy elevados con la intención de que el cliente en cuestión abandone la aseguradora.

Lo más frecuente es que el máximo de bonificación oscile entre el 50 y el 65% y se puede tardar hasta 18 años en conseguirla dependiendo de la aseguradora…

El sistema de bonificaciones varía de unas entidades a otras, no existe un estándar al respecto, pero lo más frecuente es que el máximo de bonificación oscile entre el 50 y el 65%. Estas bonificaciones se alcanzan al permanecer en la compañía un tiempo determinado: algunas aseguradoras solo exigen 3 años para llegar al máximo de descuento, pero lo más habitual es exigir en torno a una década de fidelidad. Si poco se conoce sobre las bonificaciones, puesto que solo se suele publicitar el máximo de bonificación, menos aún se suelen comunicar las penalizaciones. Cualquier buen conductor puede tener un mal día y protagonizar un incidente en carretera y podría dar al traste con años de espera para conseguir los mejores descuentos. Un buen seguro de coche debe permitir al asegurado un pequeño margen de error, no penalizar determinados daños que no son culpa del asegurado o al menos no recibir un gran recargo por dar un parte. A la hora de contratar un seguro resulta conveniente informarse sobre qué recargos puede conllevar dar un parte, qué coberturas penalizan y cuáles no, y cuántos niveles se desciende si se da un parte.

Puedes llevarte las bonificaciones de una compañía a otra, no temas cambiar

Una de las grandes ventajas de las bonificaciones es que puedes llevártelas de una compañía a otra. Existe un fichero, el Fichero Histórico del Seguro del Automóvil (SINCO), en el que las aseguradoras comparten las incidencias que han tenido sus clientes, en los que se haya producido un daño a una tercera parte. Gracias a este sistema, los usuarios se pueden cambiar de seguro y la aseguradora receptora del nuevo cliente puede acceder a su historial como asegurado, lo que le permitirá personalizar el precio de acuerdo a su perfil. Esto permite también llevarse las bonificaciones de una compañía a otra, aunque como no existe un estándar al respecto, es posible que el descuento pueda sufrir modificaciones con el cambio. En cualquier caso, a la hora de decidir si cambiar de aseguradora, lo importante no es el descuento en si mismo, sino el precio final y el nivel de coberturas que ofrece cada compañía, ya que p.ej. un descuento de un 50% sobre una prima de 600€, evidentemente sale menos a cuenta que un descuento del 40% sobre una prima de 400€. Obviamente, los malos conductores no se podrán deshacer de su mal historial si la aseguradora de destino tiene acceso al fichero SINCO. En el caso de la la compañía receptora del asegurador no figure en SINCO, como es el caso de Mutua Madrileña, se suele solicitar un certificado de no siniestralidad o una copia de los últimos recibos anuales, para cerciorarse de que el usuario no ha sufrido ninguna penalización por alta siniestralidad.

¿Cuándo debo pasar el seguro de un Todo Riesgo a Terceros?

Antes de rubricar cualquier póliza hay que leer bien la letra pequeña. Cada aseguradora estipula sus propias condiciones en los seguros de coche a Todo Riesgo en lo que se refiere al importe que entregará al asegurado en caso de siniestro total. Aclarado esto, en general un buen seguro durante los dos primeros años de vida del vehículo suele abonar el valor de nuevo, el tercer y el cuarto, el llamado valor venal mejorado, y de ahí en adelante, el valor venal. Expliquemos bien estos conceptos:

  • Valor de nuevo: Es lo que cuesta el mismo vehículo nuevo, incluidos los impuestos. También abonarán los accesorios siempre y cuando estén incluidos en la póliza.
  • Valor venal mejorado: éste dependerá de cada compañía. En algunas es el valor venal más un 30%. En otras más el 50% de la diferencia entre este valor y el de nuevo. El condicionado debe explicar con claridad este punto.
  • Valor venal: El valor venal es el valor del coche de mercado en el momento del siniestro.

 

Depende de la letra pequeña del seguro, pero por lo general hay que optar por un seguro a terceros entre el tercer y quinto año

Es recomendable cambiar a un seguro a terceros ampliado cuando la indemnización que la aseguradora ofrezca por el coche con el seguro a todo riesgo no sea lo suficientemente interesante como para seguir pagando una elevada prima. Por lo general esto suele ocurrir entre el tercer y quinto año. A partir del quinto año, el valor de mercado del coche suele ser tan bajo ya que no compensa mantener el seguro a todo riesgo salvo en contadas excepciones.

Las claves del liderazgo interpersonal: creando cambios positivos en las relaciones profesionales y personales

Vivimos y trabajamos condicionados por el tipo de relaciones que hemos ido tejiendo o dejado de tejer a lo largo de los años. La calidad de éstas determina una parte importante de la efectividad personal e incluso de la calidad de vida de uno mismo.

No hay nada más disruptivo para el trabajo y para la felicidad personal que tener relaciones disfuncionales con la gente con la que se trabaja o se vive; por el contrario, nada hay más gratificante que llevarse bien con compañeros, clientes, amigos y familiares. Un buen liderazgo genera cambios positivos en todas esas relaciones. A esto lo llamaremos liderazgo interpersonal.

Simplificando –espero que no en exceso–, las relaciones pueden ser de tres tipos: funcionales (¡que funcionan!), neutras o disfuncionales. La funcionalidad se entiende tanto en el plano operativo como en el afectivo. Por tanto, la funcionalidad es plena cuando una relación produce buenos resultados tanto en el plano operativo como en el afectivo. Ambos planos se pueden retroalimentar en forma de círculo virtuoso.

La efectividad comercial se disparaba cuando la relación entre cliente y gestor era satisfactoria para ambas partesUn ejemplo. Los responsables de un banco holandés me comentaron los resultados de un trabajo sobre efectividad comercial que habían realizado en su negocio de banca privada. El estudio pretendía entender el impacto que tiene sobre la salud de la relación comercial la afinidad entre las personalidades del gestor y del cliente. Los resultados fueron sorprendentes: la efectividad comercial se disparaba hasta 20 veces cuando el mix de personalidades entre cliente y gestor hacía que la relación fuese satisfactoria para ambas partes. Y es que la empatía, la conexión (no sólo intelectual, sino también afectiva), tiene un gran impacto en la vida en general y también en los negocios.

¿Cómo conseguir un cambio positivo en las relaciones?

En parte, prestando atención a una estadística conocida como el Ratio Losada (el nombre proviene del investigador), que dice que en un contexto profesional las relaciones se deterioran cuando no se cumple el ratio de tres inputs positivos por cada impacto negativo recibido.

Una relación deteriorada es disfuncionalEl ratio es interesante, ya que sugiere que el mundo de las relaciones es muy asimétrico: o se hace un esfuerzo especial y/o se tiene una gran habilidad para crear impactos positivos en otros, o se acaban deteriorando las relaciones, inevitablemente. Y eso es lo que ocurre con, y a la vez explica, el deterioro de relaciones que se sufren tanto en lo profesional como en lo personal.

Losada también estudió el mismo ratio en el ámbito de las relaciones familiares. Para sorpresa de todos, subía a cinco: ¡más exigente! Se precisan muchos impactos positivos, cinco, para anular un error en el mundo de las relaciones de pareja.

Las señales de deterioro de la relación

Una relación deteriorada es disfuncional. Es decir, las cosas no funcionan del todo bien; se pierde tiempo y energía en malentendidos, conflictos, dimes y diretes, etc.

Las señales del deterioro de las relaciones son cuatro: la primera es un sentimiento de resistencia hacia la otra parte. Resistencia que hace que te sientas incómodo con esa relación.

La segunda señal de deterioro en la relación es el rechazo: el deseo de evitar a la otra parte y la predisposición negativa hacia sus propuestas y posiciones.

El resentimiento viene de una herida en el corazón que todavía supuraUna tercera señal de deterioro es el resentimiento. El resentimiento viene de una herida en el corazón que todavía supura. Es uno de los sentimientos más debilitadores de la mente y, en verdad, se puede decir que es un sentimiento enfermizo. Un gran desafío personal es transformar, cuando los haya, los sentimientos de resentimiento en aceptación y los de resignación en ambición.

La cuarta señal de deterioro -y la más grave- es la represión. Por represión se entiende el deseo de venganza. Como se sabe, la venganza se suele servir en plato frío, siendo, por tanto, compatible con una apariencia de normalidad de la relación. Con la represión se planea de forma meticulosa la manera de hacer mal a la otra parte.

Las palancas de mejora de la relación

La gran palanca de mejora de las relaciones son las conversaciones; especialmente, aquellas que no son superficiales, que son reales, que tienen entidad. La mayoría de las conversaciones que solemos tener son muy superficiales y eso hace que, a la vez, la mayoría de las relaciones también lo sean.

Quien aprenda a tener conversaciones reales acabará creando mejores relaciones. Una conversación es real cuando las partes se sienten cómodas hablando de cosas que son “reales”, en el sentido de que son importantes para uno y de que se expresa lo que de verdad se piensa y se siente.

Las relaciones son cosa de dos, al menosUna conversación es “real” cuando se habla cómodamente de los miedos de uno, de las ilusiones del futuro, de los errores del pasado, etc. Todos estos temas tienen en común la expresión de una cierta vulnerabilidad. Por eso evitamos estas conversaciones que, pese a todo y en el fondo, necesitamos.

También puntúan como impactos positivos en el Ratio Losada actuaciones como las siguientes: dedicarle tiempo a una persona, decirle cosas agradables, tener detalles de aprecio, realizar actos de servicio o expresar el afecto con un abrazo sincero. Entre los impactos negativos más frecuentes están los emails escritos en caliente. Abusando del dicho popular, se podría decir que los emails los carga el diablo… cuando se escriben en caliente.

Las relaciones son cosa de dos, al menos, y, por tanto, por mucho que uno quiera, si la otra parte no colabora en el desafío de construir mejores relaciones, se hace, como mínimo, complicado. Pero para eso está el liderazgo. La palanca más poderosa para persuadir a la otra parte a que se embarque en un proceso de mejora de las relaciones personales es la integridad: la integridad nace del liderazgo personal y tiene sus mejores frutos en la funcionalidad de las relaciones

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